Su técnica de trabajo puede describirse básicamente como efectuar presiones en distintos grados sobre el cuerpo, en las que se utilizan tanto las manos como los pulgares, codos, antebrazos, rodillas y pies.
Además de estas presiones, el Shiatsu incluye toda una serie de manipulaciones como estiramientos, rotaciones de articulaciones, fricciones, levantamientos, hamacados, rodamientos y muchas otras, las que en conjunto apuntan tanto a un trabajo físico como a una profunda movilización a nivel energético.
Al igual que la ya mencionada acupuntura u otras prácticas orientales, el Shiatsu usado como tratamiento no es simplemente un masaje o manipulación corporal, sino una particular mezcla de terapia holística y arte, en la que los efectos del trabajo que se realiza afectan tanto los niveles físico, mental y emocional como el plano energético del paciente. |